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miércoles, 4 de mayo de 2011

El coraje de Ayn Rand

La lucha de la autora de La rebelión de atlas contra la hipertrofia del estado

Marcos Aguinis
Para LA NACION

Parece haberlo escrito para los argentinos de hoy. Solicito leer sus frases con la mente abierta, sin prejuicios. Dice: "Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes no trafican bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino que, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un inútil sacrificio, entonces podrá reconocer que esa sociedad está condenada".
Ayn Rand nació en San Petersburgo en 1905 y falleció en Nueva York hace casi tres décadas. Su verdadero nombre fue Alisa Zinovievna Rosenbaum. Desde pequeña evidenció una decidida vocación literaria, porque a los siete años empezó a borronear novelas y guiones para el cine recién nacido. Se apasionó por las obras de Victor Hugo y demás escritores románticos que, al mismo tiempo, denunciaban injusticias. Estudió filosofía e historia en la Universidad de San Petersburgo. Descubrió a Nietzsche y su exaltación por lo heroico. Se mantuvo prendada de la Lógica de Aristóteles durante toda su vida. A los 21 años, consiguió un visado para viajar a los Estados Unidos, porque deseaba proseguir su carrera de guionista. Atrás dejaba una Rusia ensangrentada y confundida, donde los ideales se iban transformando en una dictadura hipócrita.
Sus obras produjeron conmoción y se expandieron como fertilizantes. Para muchos, sin embargo, sólo contenían errores y veneno. Su libro mayor se titula La rebelión de Atlas ( Atlas shrugged ), extensa novela dotada de fluidez y suspenso. Sin embargo, también generó odios. Porque ella y todas sus obras tenían una coherencia que iba contra la corriente dominante.
En efecto, las frases con las que he comenzado este artículo sólo muestran claridad y contundencia. Decía lo que pensaba, aunque cayese mal. Formó escuela y tuvo cadenas de admiradores y no menos largas cadenas de detractores.
Apenas llegada a los Estados Unidos, fascinó a Cecil B. DeMille, que la introdujo en el cine e incorporó como actriz en Rey de Reyes . Desde entonces se empeñó en redactar guiones y novelas. "Decidí ser escritora desde niña, y todo lo que he hecho se ha circunscripto a tal propósito."
En sus obras suelen destacarse las personas que se esfuerzan por lograr lo mejor de sí mismas, y cuya independencia las pone en conflicto con el hombre-masa, con el hombre sometido. De ahí que haya detestado las propuestas colectivistas, en las que cada persona se disuelve, se torna irresponsable, excesivamente obediente, autómata, manipulable. De ahí también su denuncia contra quienes no trabajan de verdad y se aprovechan de quienes sí lo hacen (se refería a políticos, dirigentes sindicales y líderes hipócritas). Abominaba de los ladrones y falsarios. Consideraba que cada ser humano es sagrado, pero debe hacer honor a esa sacralidad mediante la actividad honesta y la independencia de ideas.
En 1936 publicó Los que vivimos , donde narra la vida dramática de una mujer de espíritu indómito bajo un régimen autoritario. "Es lo más parecido a mi autobiografía", confesó. La obra no fue bien recibida inicialmente porque reinaba la Gran Depresión. Aumentaba la popularidad de las corrientes comunistas, que ella calificó como un remedio que asesina al paciente. Lo había visto y experimentado en carne propia. Lo curioso del caso es que, sin el permiso de la autora, Benito Mussolini ordenó filmar en 1942 dos películas basadas en esa novela: Noi vivi y Addio, Kira . Era un intento de propaganda antisoviética. Pero los nazis advirtieron el ingenuo error, se enfurecieron y exigieron que de inmediato fueran retiradas de las carteleras. Habían comprendido que el mensaje de Ayn Rand no era sólo antisoviético, sino crudamente antitotalitario.
La fama de esta autora se desplegó con más fuerza al publicar El manantial . Era una novela que le llevó siete años de trabajo y fue rechazada por 12 editoriales, hasta que en una de ellas un joven le espetó a su jefe: "Si éste no es un libro adecuado para usted, entonces yo tampoco debo trabajar más aquí". Luego las editoriales se disputaron su pluma. Hasta que produjo un libro de inusitada extensión: las mil doscientas páginas de La rebelión de Atlas .
En la década de los 80 la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos hizo una encuesta sobre el libro que mayor influencia había tenido en la vida de muchos lectores. El primer lugar fue adjudicado a la Biblia y el segundo, a La rebelión de Atlas . Esta larga novela hace coincidir a quienes adoran y quienes aborrecen a Ayn Rand, para decir que es una obra temeraria y poderosa. Enfrenta sin rodeos las ideas estatistas que habían empezado a imperar en el mundo. Narra la decadencia de los Estados Unidos como consecuencia de un excesivo intervencionismo, "ineficiente y corrupto en la mayoría de los casos". Pese a que fue escrita entre los años 1946 y 1957, la novela parece un anticipo de la decadencia socioeconómica que fue hundiendo a la mayoría de los países latinoamericanos. Sin temor a las críticas, esa obra divide la composición social de un país en dos clases, que no corresponden a las clases hasta entonces identificadas por la historia, la política y la sociología. Esas dos clases son la de los "saqueadores" y la de los "no saqueadores". Los "saqueadores" están representados por quienes piensan que toda actividad económica debe ser regulada y estar sometida a una fuerte dirección gubernamental. Los "no saqueadores", en cambio, son emprendedores e intelectuales que se inclinan por la solución contraria. Desde esa base es fácil comprender el párrafo que escribí al comienzo: "Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes no trafican bienes, sino favores; [...] cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un inútil sacrificio, entonces podrá reconocer que esa sociedad está condenada".
La hipertrofia y corrupción estatal (a menudo manejada por dictadores, dictadorzuelos o simples autoritarios) le han comenzado a dar la razón. Incluso en países donde esto era inimaginable, como la Cuba de los Castro.
Ella quería un Estado pequeño, eficaz y transparente, que ayude a la fisiología social. Pero condenaba a los extremistas libertarios: son "hippies de derecha", decía. El Estado, reducido a límites legales, racionales y beneficiosos de verdad, es positivo. Pero el Estado omnipresente es fascismo. La proclama fascista fue categórica e inolvidable: "Todo dentro del Estado, nada fuera del Estado".
La franqueza y audacia de Ayn Rand produjeron temblores. Por ejemplo, defendía el derecho a distribuir -entre adultos- cualquier tipo de texto o medio audiovisual, incluida la propaganda nazi, comunista o la pornografía (que aborrecía, por considerarla un atentado contra la sexualidad y el buen gusto). Sostenía que "las ideas no delinquen", y que sólo se debían castigar los actos delictivos. Afirmaba que cualquier intento de que el Estado limitase la expresión de ideas "erróneas", "equivocadas" o "peligrosas" sólo podía conducir a una censura total.
Las obras de Rand fueron denostadas al principio, como ya señalé. Molestaba su audacia. Sonaban como demoledoras de tradiciones y culturas. Pero quien no compartió esa opinión fue el público, que las convirtió en duraderos best sellers de numerosos países. Los expertos en literatura inglesa pretendieron ignorarla durante décadas. Igual sucedió con economistas, sociólogos y políticos. Fue calificada de egoísta e insensible. Pero el gran crítico literario Harold Bloom encontró a su obra lo suficientemente significativa para incluirla en su respetada antología American W omen Fiction Writers.
Ayn Rand fue valiente y franca, original y seductora. No tuvo razón en todo y es probable que haya resbalado en varios puntos. Pero su mérito es indiscutible: dijo lo que muchos no se atrevían a manifestar y nunca dejó que la mareasen los elogios. "Un seguidor a ciegas es precisamente lo que mi filosofía condena y yo rechazo", afirmó.
© La Nacion

martes, 3 de mayo de 2011

LA AGENTINA, EN TIERRA DE NADIE


Por Luis Rappoport

Este actual modelo económico descansa sobre una mina activada por el gasto público y la política de ingresos, y controlada por el precio del dólar y las tarifas de servicios públicos. Este mecanismo no es sustentable en el mediano plazo.

El Oscar del 2001 a la mejor película de habla no inglesa la ganó “En tierra de nadie”. El film imagina un incidente tragicómico de la guerra Serbio Bosnia: dos soldados, Ciki y Nino, de los bandos enfrentados, se encuentran en un pozo cavado por alguna bomba caída tiempo atrás. Uno de ellos presiona una mina antipersonal. El mecanismo de esas minas se activa al pisarlas pero explotan al levantar el pie. El soldado que pisó la mina apunta con su arma a su enemigo para que no se escape, que corra su misma suerte. Un sargento de los Cascos Azules de las Naciones Unidas, trata de ayudarlos y todo se convierte en un ridículo show mediático. Diversos técnicos tratan, sin éxito, de desarmar la bomba. Al final, el soldado no puede mantener eternamente presionado el mecanismo y la mina explota.

El argumento parece una metáfora de la economía argentina.

Se nos dio por pisar el mecanismo hacia fines del 2006 y principios del 2007 cuando el gobierno decidió apostar a la inflación. Y para que no se note, intervino el INDEC. Entramos “En tierra de nadie”. Hay dos diferencias con la película: la primera es que en el pozo, con la bomba presionada, no están solamente el oficialismo y la oposición. Estamos los argentinos.

La segunda diferencia es que la bomba serbia es siempre igual, mientras que el poder destructivo de la nuestra crece en la medida de la inflación. Dicho de otra forma, si hubiésemos levantado el pié hacia fines del 2007, la explosión hubiese sido la de un cohete de fin de año. Si levantamos el pié ahora, ya sería una bomba considerable. Si levantamos el pié hacia el 2012 enfrentamos una bomba atómica. Y si seguimos hasta que el cansancio nos voltee, vamos hacia un terremoto de nueve grados Richter. El mecanismo de nuestra mina antipersonal es el siguiente: con el gasto público y la política de ingresos -paritarias-, inflamos la bomba. Sosteniendo el precio del dólar y las tarifas de servicios públicos, mantenemos apretada la mina antipersonal.

El cansancio del soldado se puede medir por el costo de mantener presionado el dispositivo.

Tener el dólar quieto nos lleva hacia al -tan denostado- uno a uno de Cavallo… pero con inflación. La misma imposibilidad de que nuestras industrias compitan, el aumento de la importación y un coqueteo con la crisis de balanza de pagos. Tener quietas las tarifas públicas cuesta subsidios crecientes que nos aproximan a una crisis presupuestaria.

En lo social: una desigualdad social mayor y el estancamiento del empleo industrial en blanco. Hacia el largo plazo: no hay crédito ni un horizonte razonable para invertir y aumentar la productividad y la capacidad instalada. Pero a no alarmarse, tenemos un anabólico que nos da aire para seguir: es el precio de los commodities agropecuarios en el mercado internacional. Eso nos permite continuar de fiesta, y seguir presionando el mecanismo de la mina… e inflando su poder destructivo.

Para dar un ejemplo: si el precio de la soja fuese el de hace cinco años, ya estaríamos en una doble crisis, externa y presupuestaria. A los precios de hace un lustro, ya hubiésemos tenido una devaluación, un aumento de tarifas y más inflación.

Somos drogadictos que necesitamos dosis cada vez mayores: no alcanza con que los precios de esos commodities se mantengan, necesitamos que crezcan… Y nada crece eternamente, ni los anabólicos, ni el precio de la soja. Igual que en la película, ya llegan los técnicos. El gobierno limita las importaciones. Pero si un empresario necesita restricciones a las importaciones para producir, una vez que estas se establecen, aumenta los precios… y se acelera la inflación: aumenta el tamaño de la bomba.

Para tener una idea del peso de los subsidios: entre el 2009 y el 2010, crecieron un 47%, el doble de la inflación real, y más de cuatro veces la inflación del INDEC. Llegaron al 12% de la recaudación fiscal. Y a este ritmo, van a llegar al 14% hacia fin de año. El próximo gobierno -sea quien sea la víctima- va a recibir más consejos, por ejemplo: tratar de que la bomba no siga aumentando. Mantener los actuales desequilibrios, sin que crezcan más: o sea, aumentar el dólar y las tarifas “nada más” que en el nivel actual de la inflación. ¿Pero el lector se imagina cuanto sería la inflación si las tarifas y el dólar aumentasen “nada más” que el 23%? La otra opción sería parar de golpe los aumentos de precios y salarios, sin tocar el dólar y las tarifas. ¿Pero el lector se imagina la reacción sindical a una interrupción de las paritarias, cuando nadie se siente cómodo con su lugar en la puja distributiva? Lo más probable es que la tragicomedia termine igual que la película bosnia.



Artículo de opinión publicado en el Diario Clarín, el 18 de abril de 2011.

LA ARGENTINA: ¿UN PAÍS REAL O UN SIMULACRO DE PAÍS?


Publicado el 02/05/2011
Por Sergio Palacios
DE: Escenarios Alternativos - un Programa de la Fundación Centro de Estudios para el Cambio Estructural -
Tomé contacto con la obra de Jean Baudrillar (1929-2007), al leer el libro de Rodolfo Terragno "La Simulación", (2005). En el capítulo cinco narra su experiencia personal con el filósofo francés en un encuentro académico en Venecia. Cuenta que, luego de las conferencias conversaron en el almuerzo y ante una defensa que intentara de “la política", Baudrillar le contestó "que el oficio del político es seducir; esto es, abolir la realidad para sustituirla por la ilusión", agregando que “la política ha sido sustituida por la transpolítica, que no articula intereses sociales sino que se limita a dirimir conflictos entre políticos”.

Desde ese instante, fui “seducido” por un concepto que es clave en la filosofía de Baudrillard, el de "simulación", y me lancé al intento de comprender algunas de sus obras donde aborda esa idea. Pero la principal sensación que se apoderó de mi mente fue la inevitable asimilación del concepto de simulación con la vida de los argentinos.

Abordemos las mismísimas definiciones de Baudrillard que en "Cultura y simulacro" (1977) al referirse a "la era de la simulación", expresa que: "no se trata ya de imitación ni de reiteración, incluso ni de parodia, sino de una suplantación de lo real por los signos de lo real, es decir, de una operación de disuasión de todo proceso real por su doble operativo, máquina de índole reproductiva, programática, impecable, que ofrece todos los signos de lo real y, en cortocircuito, todas sus peripecias... Disimular es fingir no tener lo que se tiene. Simular es fingir tener lo que no se tiene. Lo uno remite a una presencia, lo otro a una ausencia. Pero la cuestión es más complicada, puesto que simular no es fingir: Aquel que finge una enfermedad puede sencillamente meterse en cama y hacer creer que está enfermo. Aquel que simula una enfermedad aparenta tener algunos síntomas de ella. Así, pues, fingir, o disimular, dejan intacto el principio de realidad: hay una realidad clara, solo que enmascarada. Por su parte la simulación vuelve a cuestionar la diferencia de lo verdadero y de lo falso, de lo real y de lo imaginario”.

Luego de estas citas resulta inevitable establecer una relación con nuestras vidas como sociedad, como comunidad que pertenece a un país, nuestro país, la Argentina.

¿Vivimos los argentinos en una democracia real; o es una falsa idea de la democracia o un imaginario de ésta?

¿Somos efectivamente un país con un Estado federal; o vivimos bajo la égida de un simulacro de federalismo?

La dirigencia política y social que en un sistema de representación accede al poder conduciendo las distintas instituciones, ¿ofrece al pueblo un programa que tienda a crear un modelo de bienestar que garantice el efectivo goce de las libertades, el progreso económico y la vigencia de los derechos humanos, con participación efectiva y creciente de los ciudadanos?; o, ¿sólo se limita a construir un proyecto de Poder corporativo –cuando no personal- que instale un simulacro de democracia con los signos de progreso asimilables o imitados?.

La simulación, sería una realización tanto consciente como inconsciente, generadora de una maquinaria que automatizada funcionaría independientemente de sus ocasionales conductores. La puja por el Poder tendría como objetivo conducir esa maquinaria y beneficiarse de ello. Esto alcanza a todas las instituciones: gobernantes, legisladores, jueces, partidos políticos, sindicatos, otras organizaciones sociales (los clubes de fútbol serían un ejemplo burdo pero extremo de cómo asociaciones sin fines de lucro disputan poder con barra bravas y violencia, ¿es la pasión, ideales o principios superiores lo que los guían?).

Desde 1989 la dirigencia política argentina en forma ininterrumpida, insisto, –consciente o inconscientemente- ha tenido como actividad la “suplantación de lo real por los signos de lo real”. Esta lógica, fundada por quien debería ser reconocido como uno de los presidentes más influyentes en la historia argentina, Carlos Saúl Menem, sigue su marcha como una línea recta que nadie ha intentado o podido torcer hasta hoy. Es más, parte de la “simulación” es decir o mostrarse distinto, aún utilizando “signos de lo que sería distinto sin serlo”.

Hasta entonces, los políticos argentinos –sin distinción ideológica- y con todas las dolorosas alternativas que la historia registra desde 1853, trabajaron por “construir un país democrático con desarrollo económico”. Aún contemplando la impronta autoritaria del Peronismo y los conflictos que generaba, desde visiones económicas diversas –equivocadas o acertadas- se intentaba construir un “país real”. Pero a partir de Menem todos giran en torno a la lógica política por él fundada: “para lograr el poder basta con establecer los signos de los real”. De este modo se habría inaugurado la “era de la simulación” en nuestro país.

Desde ese momento, la Argentina abandonó la búsqueda de un modelo de desarrollo económico, para conformarse con los signos y así sustituir la realidad. La simulación de desarrollo económico fue de lo obvio (convertibilidad del Dólar) a lo sutil (paulatino desmantelamiento de la movilidad social como acción y valor reconocidos, entre otras). Pero lo más importante, fue que la atracción de la simulación tuvo suficiente fuerza para seducir.

El simulacro encierra a dos sectores, los que estimulan y se benefician de la simulación, y el resto. Este último, el pueblo, fue seducido y atrapado. Pero, hablando del todo, de la sociedad, de la Nación como identidad colectiva, solo registra pérdida y un fatídico destino de desintegración.

La única forma de evitar la desintegración social es emprender una operación inversa que consista en “sustituir la simulación por la construcción de lo real”, respecto a: una democracia participativa; un Estado federal; un modelo de desarrollo económico con inclusión social.

Estos tres aspectos de la construcción de lo real -no de los signos-, incluyen a su vez otros en los que se desagregan:

1) Una democracia participativa que alcance a todas las instituciones políticas, sociales y económicas. Una democracia sobre la base del respeto efectivo a los principios sobre los que se cimienta el sistema democrático y republicano: libre elección; independencia de Poderes; alternancia en el ejercicio del poder; control jurídico-institucional para evitar los desvíos del poder; garantías a los derechos de las minorías; libertad de pensamiento, de asociación; armonía entre los intereses individuales y el general. Una democracia “fuerte” bajo el concepto que da el politólogo estadounidense Benjamin Barber (1984): “que restaura el valor político de la comunidad, que reestablece todas las estructuras políticas, que repone al ciudadano en sus deberes y en sus derechos, que rescata al ser humano de la dependencia psicológica y el aislamiento de los individuos privados y que antepone a los intereses privados y dependientes de cada uno, la satisfacción de los bienes públicos”.

2) Un Estado federal, que permita a los estados locales desarrollarse y contar con la autonomía que les genere libertad política y económica de decidir su destino, dentro del marco constitucional. A su vez, que sea capaz de garantizar la vigencia del sistema democrático en los Estados locales y desterrar el sistema feudal imperante en muchos de ellos. Un planteamiento audaz de constitución de regiones económicas que potencie las posibilidades de negociación de las provincias para lograr inversiones en infraestructura y convertirse en receptores de inversiones productivas, abandonando el atraso socioeconómico y una autonomía simulada.

3) Un modelo de desarrollo económico con inclusión social, que necesariamente será correlato de la existencia de una democracia fuerte, participativa y un Estado federal efectivo. Los tres aspectos señalados deben funcionar como un conjunto coherente, formando un sistema donde “democracia – federalismo – modelos de desarrollo económico” constituyan elementos estructurales del mismo. El modelo de desarrollo económico debe fundarse sobre el sistema productivo aprovechando oportunidades que el mundo hoy revela: inversión en investigación y desarrollo de fuentes alternativas de energía –solar y eólica- y la profundización de la relación entre industria y el sector agropecuario. Ello le permitiría a la Argentina: expandir territorialmente las explotaciones económicas y desarrollar regiones del país, con redistribución de la población y los ingresos; fijar ventajas competitivas para insertarse en la economía regional e internacional en dos producciones que el mundo demandará cada vez más (energía alternativa y alimentos). Desde ya existen otros sectores económicos asociados a las nuevas tecnologías de la información que, mejorando la capacidad educativa (en sistemática decadencia desde 1989) y con apoyo de estímulos legales, beneficiarían la creación de productos y servicios informáticos con altas posibilidades de conquistar mercados. También la “economía social o tercer sector” deben tener protagonismo e incentivos para su desarrollo, máxime cuando el modelo económico se asocia al concepto de democracia participativa. Finalmente, hay dos puntos trascendentes que involucran al modelo: la variable financiera debe ser eso, una variable, importante en toda actividad económica pública y privada; pero no la esencia de la actividad económica como lo es desde 1976 hasta hoy. En segundo lugar la cultura que da sustento intelectual al modelo debe ser el respeto y consideración por el ahorro y la inversión; y que desde ese esfuerzo la sociedad pueda consumir a su libre albedrío. Esfuerzo, solidaridad, comunidad, trabajo, ahorro, inversión; son todas palabras que como sociedad –aquí la educación tiene un papel trascendente- debemos comprender y valorar para luego poder conjugar el verbo CONSUMIR.

Sin la realización colectiva y democrática de “sustituir la simulación por lo real” en los tres niveles apuntados, será imposible contener primero y erradicar después los flagelos que actúan como agentes difusores de la desintegración social: la anomia, la marginalidad económica, la violencia y criminalidad, la droga, la corrupción.

La Argentina, día a día se sumerge en el pesimismo por ver que la realidad soñada en otras épocas fue sustituida por su simulación. Pero, hay algo mucho peor y que no tendrá dispensa de la historia: la simulación del optimismo. El discurso fácil de optimismo frente a problemáticas profundas que, por ser simulado, aumenta el pesimismo y la desconfianza, sumergiendo a la sociedad aún más en lo profundo de su desilusión. Decirle permanentemente al pueblo que ocurre lo que éste no logra ver, o tratar de convencerlo que no existe o no ocurre aquello que sufre día a día. Esta es la estrategia permanente de los “políticos” que buscan Poder sin ideas, sin programas de gobierno y conscientes de ser actores de la “simulación”. Los que sustituyeron la búsqueda de una Argentina soñada y real, por la Argentina simulada pero llena de oportunidades corporativas e individuales para quienes controlan la maquinaria de la simulación: políticos que no pueden explicar sus abultados patrimonios por no haber tenido nunca otra actividad que la política; sindicalistas que tienen mayor patrimonio que cualquier empresario exitoso y empresarios que sin producir ni inventar nada, multiplican sus negocios bajo la súbita amistad de un político.

Ellos sustituyeron a la política y políticos de la Argentina real, la buscada con muchas dificultades y frustraciones durante décadas, desde 1853 (organización institucional) hasta 1989. La de generaciones de políticos: Radicales, Peronistas, Socialistas, Anarquistas, Conservadores que, ingresando pobres a la política, pobres morían, o ingresando ricos a la política, regaban su riqueza al servicio de una vocación para terminar sus días sin nada más que un lugar en la historia.

Pesimismo es callar y ser cómplices silenciosos de la “simulación”, seguir conviviendo en ella mientras la desintegración social avanza.

El único optimismo que debemos tolerar es el optimismo real, el que se asienta desde la verdad, a partir de la cual podremos construir una Nación Argentina. Para lograrlo, se requiere hombres y mujeres con coraje político, intelectual y de acción; guiados por una profunda vocación para lograr consensos. Un cambio decidido para construir un país real y que, como en un éxodo, nos permita abandonar este simulacro de país que lejos está de nuestros sueños.

El mundialmente famoso y querido artista chino

Queridos amigos y amigas,




El querido artista Ai Weiwei se halla desaparecido en manos del gobierno chino. Las élites de este país son muy aficionadas a comprar obras de arte y especialmente sensibles a la opinión de la comunidad artística internacional. Lancemos un llamamiento masivo para que los artistas y galerías de arte más destacados suspendan sus exposiciones en China hasta que Ai Weiwei sea liberado:

El mundialmente famoso y querido artista chino Ai Weiwei se encuentra "desaparecido" en manos de las fuerzas de seguridad del estado chino. Todos y cada uno de los trazos de su vida y de su arte han sido eliminados de las páginas de internet en China, y es posible que un clamor internacional pidiendo su liberación sea la única esperanza que le quede a Ai.

Temeroso de la actual ola mundial de protestas en favor de la democracia, el gobierno chino ha agudizado la represión sobre cientos de artistas libre pensadores, intelectuales, estudiantes y ciudadanos. Pero artistas y amantes del arte de todo el mundo han comenzado a levantar sus voces en solidaridad con Ai.

Las élites chinas son grandes compradores de arte contemporáneo y, en este momento, están planeando una gran feria de arte en Beijing. Si las galerías y artistas internacionales se negasen a exhibir sus obras en China hasta que Ai fuese liberado, su gesto generaría un enorme shock dentro del régimen. Levantemos un clamor global masivo para que las galerías, museos y artistas internacionales más destacados no participen en exposiciones en China hasta que Ai Weiwei recupere la libertad. Entregaremos la petición durante la próxima Bienal de Venecia:

http://www2.avaaz.org/es/artists_for_ai_weiwei/?vl

Decenas de galerías y artistas de más de 15 países se están preparando para participar en la Exposición Internacional de Arte de Beijing y en otros eventos. Nuestra petición será presentada a las galerías y artistas más importantes e iremos registrando sus respuestas en nuestra página web. De esa manera, movilizaremos al mundo del arte para que se levante en favor de Ai y de todos los demás ciudadanos libre pensadores que han sido encarcelados en China.

Muchas veces parece como si China fuese inmune a la presión internacional, pero la combinación arte-activismo puede funcionar. Hace años, numerosas estrellas del deporte decidieron no competir en Sudáfrica, logrando así capturar la atención del brutal régimen del apartheid, lo que ayudo a acelerar la liberación de Nelson Mandela. Hoy, si unimos nuestras voces a destacados artistas y empresarios del mundo del arte internacional, podremos lograr el mismo efecto.

El crimen de Ai Weiwei ha sido hablar en contra de la corrupción y la injusticia en China. Primero, se retiró del equipo que estaba diseñando el Estadio Olímpico Nacional, “el Nido de Pájaros” porque iba en contra de sus principios. Y después criticó ante la corrupción relacionada con la pésima construcción de escuelas que acabó causando la muerte de muchos niños durante el terremoto de Sichuan, y expresó su esperanza de que las revoluciones democráticas del Medio Oriente lograsen incitar algún cambio también en China. Ahora nadie sabe dónde le tienen detenido ni por qué. Hagamos un llamamiento a los artistas y galerías del mundo para que se unan por la liberación de Ai Weiwei:

http://www2.avaaz.org/es/artists_for_ai_weiwei/?vl

Los padres de Ai Weiwei pasaron 16 años presos en un campo de trabajo forzoso por defender sus principios. En ese entonces, China estaba aislada del mundo, pero los tiempos han cambiado. Y nuestras voces cuentan -- usémoslas ahora en apoyo de Ai Weiwei y de todos los artistas libre pensadores chinos, y por la China que quieren construir a través de su lucha.

Con esperanza,

Alex, Ricken, Maria Paz, Morgan y el resto del equipo de Avaaz


Fuentes

La policía detiene al artista y activista chino Ai Weiwei en el aeropuerto de Pekín, El Mundo:
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/04/03/internacional/1301837412.html

¿Dónde está Ai Weiwei?, El País:
http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Ai/Weiwei/elpepusocdmg/20110424elpdmgrep_1/Tes

Ai Weiwei: de artista mimado a preso del gobierno chino, BBC Mundo:
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/04/110407_ai_weiwei_china_rg.shtml

Ai Weiwei es detenido como aviso para la disidencia, Amnistía Internacional:
http://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/-a39c2f4a30/

China está 'descontenta' por el apoyo internacional al artista Ai Weiwei, CNN:
http://mexico.cnn.com/mundo/2011/04/12/china-esta-descontenta-por-el-apoyo-internacional-al-artista-ai-weiwei

Familiares de Ai Weiwei exigen información sobre artista detenido, El Universal:
http://www.eluniversal.com/2011/04/06/familiares-de-ai-weiwei-exigen-informacion-sobre-artista-detenido.shtml

Interrogados el contable y el chófer del artista detenido Ai Weiwei, Terra.es:
http://noticias.terra.es/2011/genteycultura/0411/actualidad/interrogados-el-contable-y-el-chofer-del-artista-detenido-ai-weiwei.aspx


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