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viernes, 24 de febrero de 2012

Importante articulo y estudio sobre los ferrocarriles, A leerlo, estudiarlo y reflexionar


Fotos de MaJo Mendez Casariego

Nota de: Jorge Cerrigone Lloyd

El delito de una desidia miserable y la miseria de un candor desconocido:

El día de ayer se produjo la tercera tragedia ferroviaria en la historia de nuestro país; 50 muertos y más de 650 heridos, de los cuales aproximadamente 50 son de gravedad. Como no podía ser de otra manera, a medida que pasaban las horas comenzó la participación de los representantes de cada una de las partes involucradas; el núcleo jerárquico empresarial, el representante gubernamental y los representantes sindicales. Nuestra presidente, adicta al maternalismo patriótico, paradójicamente no emitió ni el más mínimo esbozo de acompañamiento en el dolor de las víctimas.

Pero el motivo de éste escrito no es criticar a Cristina Kirchner y su gestión de transporte, los acontecimientos recientes con la tarjeta sube, el circuito de corrupción de la causa Jaime, el asesinato del militante Mariano Ferreira aparentemente a manos de gremios ferroviarios y las 700 víctimas del día de ayer, entre una larga lista de anomalías, son suficiente prueba ya como para continuar haciendo leña del árbol caído. El motivo del presente desarrollo es un intento de aproximación -si bien a vuelo de pájaro y con una visión sesgada hacia la economía- a la esencia que subyace a la aparición de estas injustas muertes, que parecen empujadas por una desidia generalizada.

Dado que mucho se habla del estado del ferrocarril y muchos dedos acusadores se han levantado a lo largo del tiempo, me permitiré trazar una sencilla imagen acompañada de algunos números para mostrar, lo que entiendo, es la estructura de supuestos con la que se han tomado decisiones en las últimas 6 décadas aproximadamente. En esa imagen probablemente descanse la esencia de esa obsolescencia que denunciamos, y cuya asfixia se siente en forma directamente proporcional a nuestros gritos.

Imaginemos dos personas que tienen para gastar en su transporte 3000 pesos por mes cada una, y poseen 60000 mil pesos para comparar un vehículo para trasladarse. Una de ellas decide administrar eficientemente sus recursos, consciente de optimizar el costo de oportunidad de su decisión, mientras que la otra deja librada su decisión al impulso de su corazón. Para los que no saben que es un "costo de oportunidad de decidir", piense en la siguiente pregunta; ¿A cuántas satisfacciones renuncio hoy, medidas en 60 mil pesos, si decido hundir esa suma en la compra de un auto? Podríamos, preliminarmente indicar, por caso, la renuncia al disfrute de un viaje a Europa o a la compra de un terreno con potencial de valorización, entre otras miles de cosas. También podemos pensarlo a la inversa; ¿A cuántas penurias y esfuerzos estoy dispuesto a someterme hoy, para maximizar la cantidad de disfrutes futuros?

Ya habiendo pensado algunos aspectos del costo de oportunidad, podemos volver al ejemplo que venimos desarrollando.

Para diferenciar las clásicas posturas económicas ante el consumo, la inversión y el rendimiento esperado, hemos de mostrar el carácter de estos dos sujetos. Lo que mueve a la primera persona es la optimización del rendimiento futuro de su decisión vía la minimización de anomalías para maximizar satisfacciones. La segunda persona, por el contrario, acostumbra saciar ya una satisfacción, sin tener en cuenta la medición de consecuencias presentes y futuras. Si la primera persona evalúa su accionar mediante una brújula que se mueve por parámetros de cálculo objetivo, la segunda persona será guiada por preconceptos de transmisión acumulada con una carga creciente de corazonadas, digamos cree encontrar "la felicidad". Si la primera decide en base a un reglamento y un protocolo implícito, la segunda se mueve mediante una sensación de tribuna.

Imaginemos entonces que ambas personas, con aquellos recursos mencionados, se dan a la tarea de comprar un vehículo usado para depositar en él su traslado futuro. La primera, para tomar su decisión, ponderará el costo operativo del vehículo por kilometro, por semana, por mes, dando prioridad a la amortización de su utilidad para poder cambiarlo, llegado el momento, con el fruto de la optimización de sus ingresos futuros disponibles. Las segunda obviará esto y solo pretenderá comprar eso que siempre quiso y nunca pudo poseer. Supongamos que los vehículos disponibles son; un Volkswagen Fox modelo 2010 y un Ford Falcon modelo 1990 en condiciones medianamente aceptables.

Como ha de intuir el lector, puede suceder, como contraejemplo, que el vehículo más nuevo esté en peores condiciones y que el vehículo amortizado tenga un mejor rendimiento, pero esto es una excepción en la realidad y no una regla. La primera persona analizará ambos vehículos y trazará los números del costo operativo de uno y otro, la segunda solo se entregará al deseo inmediato, como veremos, muy probablemente su deseo sea el Falcon a cualquier precio y ya.

El fetichismo de los deseos incumplidos, en el cálculo económico suele hacer estragos. Normalmente las personas tan entregadas a este tipo de primitivas sensaciones, con poco análisis desde lo económico, presentan un desdén nada despreciable por sobre la innovación y la optimización. Generalmente piensan que todo pasado fue mejor (allí descansan sus deseos incumplidos) y es a esa especie de útero materno económico donde siempre pretenden volver. Es probable que esa persona, deseosa del Ford Falcon, argumente para su compra que el Fox es un pedazo de lata que a la primera de cambio comenzará a hacer ruidos por todos lados. El otro vehículo será observado como "un fierro de los que ya no se hacen". Imaginemos por un instante como ha de relamerse un vendedor que, teniendo un Falcon de clavo, ve ingresar raudo un cliente con estas especiales características.

La primera persona observará que el vehículo antiguo tiene un costo operativo más elevado que el vehículo moderno; un mayor consumo de combustible, un horizonte temporal de recambio cercano -piezas del motor, cubiertas, pintura, amortiguación- que ponen al Ford en un costo operativo mensual de, supongamos, 3000 pesos, monto que es el total neto de lo que tiene destinado a movilización mensual. El Volkswagen posee un costo operativo de 2000 pesos para los próximos dos años, momento en el que comenzará a requerir semestralmente un mantenimiento creciente. La primera persona optará por el auto moderno, dejando los mil pesos extra mes a mes para, en aproximadamente dos años, tener 24 mil pesos y cambiar el vehículo por otro de renovadas características, alejando nuevamente el horizonte de gastos de recambio, habiendo ahorrado para ello sobre la base de una óptima administración.

La segunda persona no ponderará esto y comprará el Ford, fetiche deseado de gran parte de su vida. No medirá si podrá o no, a futuro, recomprar otro vehículo de similares características, tampoco indagará en demasía el estado general de la mecánica y las consecuencias de su decisión. Digamos que, con verlo medianamente bien parado avanzará en su compra. El vendedor, como ya el lector habrá supuesto, intentará extraer del Falcon todo lo que potencialmente pueda sacarle gracias a las ansias de un comprador empedernido, supongamos entonces que exige el mismo precio que pretende por el Fox; ambos los vende a las dos personas a 60 mil pesos.

El lector atento pensará que en el ejemplo hay vicios capciosos al traer parámetros ad-hoc que pueden dirigir el relato hacia un lugar detalladamente estudiado para corroborar una conclusión subjetiva, pero veremos más adelante que esto no es así al respecto de nuestros trenes y su historia, sino que el ejemplo es abrumadoramente real. Argentina nacionalizó ferrocarriles amortizados pagando por tres lo que valía por uno. Pero volvamos al ejemplo.

Imaginemos ahora a las dos personas 10 años después.

Para no hacer más complejo técnicamente el desarrollo, suponemos constantes las variables precios e ingresos, entonces, luego de 120 meses, podremos encontrar el siguiente panorama. La primera persona, en el año 2022, poseerá un Volkswagen Fox modelo 2020. La segunda tendrá una realidad un tanto diferente. Mientas la persona que utilizó sus capacidades de cálculo económico, disfrutará cómodamente y a bajo costo operativo de un placentero viaje, el navegador satelital y la interactividad de un bello compacto eléctrico, la segunda persona llegará tarde a su trabajo y con un insoportable hedor a nafta debido a que su Ford modelo 1990 lo deja a la vera del camino la mitad de las veces en que intenta desplazarse.

Quien creyó disfrutar la felicidad inmediata de la satisfacción de un deseo incumplido, se transformó en un pobre diablo que no ha podido avanzar en el recambio de su vehículo, debido a que durante 10 años gastó todo su ingreso en el mantenimiento de su obsolescencia. Como no bastó con 3000 pesos mensuales, ya que las roturas fueron cada vez más y más repetitivas, esta persona sacó créditos para mantención y pago de gastos operativos crecientemente onerosos. En todo ese tiempo, no solo no pudo cambiar su Falcon, sino que el vehículo amortizado significó un peso tal que lo empujo al endeudamiento para mantener un fetiche del corazón. Cambiar por completo a mitad de camino, una vez que se arrancó pagando por tres lo que valía por uno, se hace exponencialmente más oneroso a medida que pasan los meses.

Recopilemos; una de las personas durante 10 años pudo ahorrar 1000 pesos por mes debido a la utilización de un material con bajos costos operativos, tuvo una ganancia neta, solo en términos de ahorro, de 120 mil pesos, que se trasladó directamente a cubrir la amortización para mantener tal tasa de ganancia operativa del vehículo a lo largo de los 10 años -el cambio del auto cada dos años para no tener gastos innecesarios-. La otra persona, en esos mismos 10 años, tuvo que endeudarse probablemente en 120 mil pesos para mantener operativamente un aparato obsoleto, es interesante puntualizar que la diferencia entre ambas no será de 120 mil pesos, sino de 240 mil. La segunda persona tampoco obtendrá rendimiento alguno por tal deuda, sino solo erogaciones sin más, lo que la depositará en la profundización de sus penurias para pagar sus costos vitales, los cuales serán cada vez más onerosos si sumamos el pago del servicio de deuda cada mes. En síntesis: EL COSTO DE OPORTUNIDAD DE HABER DECIDIDO SACIAR UN DESEO EN FORMA APRESURADA Y SIN MEDIAR EL MÁS MÍNIMO ANÁLISIS ECONÓMICO DE SU DECISIÓN, DEPOSITÓ A ESE POBRE HOMBRE EN UN LABERINTO SIN SALIDA.

Si quiere el lector aderezar aún más el ejemplo, piense por un momento a quien le generaría trabajo adicional la primera persona y a quien la segunda. En el caso de la primera, a la industria automotriz y el desarrollo de nuevas soluciones tecnológicas. La segunda empujaría a viejos talleres mecánicos a mantener una estructura operativa obsoleta y a un sector financiero que vivirá de la tasa de préstamos que otorgará a este último pobre diablo atrapado en su propia y miserable desdicha, aunque aún contento por poseer "el Ford".

Llegado un tiempo, cuando el pobre diablo toma consciencia de la lejanía de poseer un Fox, tiene dos caminos. O se entrega a la templanza y la entereza de sobreponerse y asume con valentía las consecuencias de una mala decisión, intentando cambiar el curso de sus acciones. O bien profundizará su yerro y su desdén hacia "lo otro", eso otro que no entiende, y la respuesta de ese insoportable dolor, no irá dirigida a ése automóvil otrora despreciado, dado que ahora es el nuevo objeto de deseo. El desdén se dirigirá raudo al poseedor del auto, al cual éste desdichado individuo observará con recelo y sobre el que lloverán acusaciones de egoísmo e injusticia social. Finalmente hemos llegado al momento de traer al relato toda la potencia de la realidad histórica.

El General Juan Domingo Perón compró los ferrocarriles a Gran Bretaña en 1947 pagando por ellos el triple de su valor. Aquellos trenes eran capital ya amortizado por el circuito de negocios Inglés en nuestro país y su tasa de rendimiento era de apenas dos puntos: para decirlo más sencillo; PERON COMPRO UN FORD FALCON CON EL EXCEDENTE DE ORO QUE SIGNIFICÓ LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.

En aquel entonces, la edición clandestina de La Vanguardia, convirtiendo las cifras en dólares trazó la siguiente comparación: “Italia pagó 325 millones de dólares como monto total de reparaciones de guerra y nosotros hemos pagado 375 millones de dólares de más solo por razones sentimentales”. Tiempo después, en la Cámara de Diputados, Arturo Frondizi denunciaría lo siguiente: “se pagó a los ingleses en libras esterlinas y no en pesos moneda nacional, lo que resultó gravoso para la economía del país”.

Es a partir de ese momento que comienza el calvario de nuestro sector ferroviario y no a partir de esa falacia estúpida que suelen repetir algunos apresurados pensadores intentado achacar al "neoliberalismo de los noventa" el estado en que se encuentran nuestras obsoletas instalaciones ferroviarias. Cadavéricos trenes pagados como si fueran relucientes maquinarias, con un horizonte de caducidad muy corto y un costo operativo muy elevado. Tal el gusto del corazón al que nos condujo el peronismo cuando anunció con bombos y platillos que finalmente habíamos comprado el Falcon tan deseado, o mejor dicho, que éramos dueños ahora de aquellos trenes tan deseados, ajusticiando a esos explotadores ingleses, recomponiendo una historia de desequilibrio y miseria, aunque a ciencia cierta, era felicidad presente por miseria futura.

Imagine ahora el lector las consecuencias de aquella estúpida decisión de pagar por tres lo que valía por uno, no a 10 años, como en el ejemplo de los automóviles, sino a 60. Si es un poco sagaz en el análisis, tendrá ya captada la esencia del problema, y no es otra que un profundo analfabetismo en materia económica, conjugado con una exasperante petulancia y presunción de superioridad sobre el resto del arco político cada vez que se intentó justificar esas terribles y contraindicadas decisiones. Así la historia, estúpidas argumentaciones al respecto del problema ferroviario, fueron siempre funcionales a negocios que nada tuvieron que ver con una estrategia efectivamente positiva para nuestra república, para nuestra ciudadanía, para el pueblo. Acciones estúpidas, sostenidas por un péndulo que se movía desde el ingenuo candor del desconocimiento hasta la mirada amenazante del patoterismo tribunero, tornaron imposible cualquier intento de argumentación positiva. Gritos acusadores se transformaron en moneda corriente; el peronista nacional y popular, si hay algo de lo que puede hacer gala, es de ser un acusador serial.

Hoy se pretende profundizar aquel candor, aquellos gritos y aquellas acusaciones, y como guía de los nuevos dictámenes del corazón, nuestra presidente nos hipnotiza con frases de cotillón. Pero hay gemidos que pululan por los andenes ferroviarios, susurros que a 36 horas de una innecesaria tragedia, intentan establecer conexión con los nuevos desaparecidos.

Por: Jorge Cerrigone Lloyd

 

PALABRAS DE LA CACICA MARÍA LILIA DELGADO (COMUNIDAD DIAGUITA DE COLALAO)

EL MODELO REVOLUCIONARIO Y SUS PADRES



Deterioro de la infraestructura ferroviaria”, “falta de mantenimiento sistemática” y “falta de control de rutinas de mantenimiento del material rodante”, son algunas de las conclusiones del informe de la línea TBA realizado por la Auditoría General de la Nación (AGN) que será oficializado el próximo miércoles y al que tuvo acceso.

El documento elaborado por la AGN revela que diversos controles de la Comisión Nacional de regulación del Transporte (CNRT) dan cuenta de "un alto grado de deterioro de la infraestructura de vía y obras", producto de la “falta de mantenimiento en forma metódica y sistemática”.

Según los auditores, a partir de las inspecciones del órgano de control en los ramales de las líneas Sarmiento y Mitre, surgen observaciones sobre el estado de la infraestructura de vía, pasos a niveles y maleza en zona de vía, por ejemplo en el sector Once-Castelar, que permitieron concluir “que las tareas de mantenimiento no se están realizando o se realizan deficientemente, lo que en definitiva se traduce en un resultado insatisfactorio y una calidad de la vía que continúa deteriorándose sin que se observe por parte del concesionario una conducta que arroje resultados prácticos que conduzcan a revertir la situación”.

El informe contempla la justificación de la concesionaria, que adujo que la falta de mantenimiento se debe a un “atraso de las inversiones a cargo del Estado”.

En lo referido a los vagones, la auditoría determinó que en los coches eléctricos japoneses, como el que el miércoles se estrelló en la estación Once, “no se programaron tareas que según el contrato de Concesión, debe efectuarse a todos los coches”. Además, resalta que tampoco se preveía realizar un protocolo “necesario en 3.078 coches”.

La CNRT también constató en el 2008 “la falta de ejecución de rutinas de mantenimiento de material rodante, con consecuencias directas en la seguridad del sistema ferroviario concesionado.

En relación al plan de mantenimiento de la empresa para ese período, “TBA no presentó un plan para los coches remolcados”, precisa el documento.

Los subsidios

La auditoría de la AGN contempla también un informe sobre los subsidios de explotación emitidos por el Estado. El monto otorgado desde 2003 hasta junio de 2010 fue de casi dos mil millones de pesos ($1.924.625.755,67).

Al desglosar los tipos de subsidios, el documento destaca que de 2003 a 2009 se incrementaron un 483,72% en calidad de pasajeros (pasajes) y en 422,49% por coche/Km.

“El monto de subsidio de explotación entre 2006 y 2010 se ha visto incrementado en un 146%, como consecuencia de las sucesivas redeterminaciones”, agrega el informe.
24 de febrero de 2012 12:30

Las denuncias contra Boudou caen en manos del juez Oyarbide













El juez federal Norberto Oyarbide, acusado por dirigentes opositores de favorecer al Gobierno en algunas causas, comenzará a investigar la venta de la imprenta Ciccone Calcográfica por una denuncia presentada en diciembre pasado y que fue reflotada tras su archivo.

La denuncia fue realizada por un particular por los delitos de cohecho, negociaciones incompatibles con la función pública, y encubrimiento contra Alejandro Vandenbroele, quien fue sindicado por su ex esposa como testaferro del vicepresidente Amado Boudou, y contra otros involucrados en la operación. Fuentes judiciales informaron que la denuncia realizada por Jorge Orlando Pacífico y está radicada desde el 14 de diciembre pasado en el juzgado federal N° 5, a cargo de Norberto Oyarbide. A partir de esa presentación el magistrado podría llegar a solicitar que se unifique el expediente con el que instruye su colega Daniel Rafecas y que lleva adelante el fiscal Carlos Rívolo.

Si bien en la presentación no se hace expresa mención de Boudou, sí da cuenta de que la venta de la imprenta se hizo "utilizando influencias" de un "personaje político". Pacífico es homónimo de un ex carapintada que estuvo involucrado en el atentado contra la AMIA, .

En la denuncia indicó que los compradores "consiguieron que AFIP-DGI otorgase a la empresa (The Old Fund, compradora de la imprenta, ndr) un plan de pagos de 108 cuotas" por un total de "230.000.000 millones de pesos por fuera del marco legal", según la denuncia fue realizada el 14 de diciembre pasado, pero el denunciante, Pacífico, nunca se presentó a declarar y ante ello el juez la archivó.

Sin embargo, el viernes último manifestó su intención de presentarse, por lo que -según las fuentes- fue citado para tal fin por el juez para la próxima semana. La causa está bajo el número 15660/11 en el juzgado 5 y por los delitos de cohecho, negociaciones incompatibles con la función pública, y encubrimiento.

En su denuncia, Pacífico acusó al supuesto testaferro de Boudou, el titular de The Old Fund, el abogado Alejandro Paul Vandenbroele; a Jorge Enrique Capirone; a Pablo Amato; y a Héctor y Nicolás Ciccone. Junto con la denuncia penal, Pacifico también hizo una presentación ante la Unidad Fiscal de Investigaciones Tributarias y Contrabando (UFITCO).

Según el denunciante, el dinero utilizado por The Old Fund, unos 5 millones de pesos, para comprar créditos de la quiebra es "plata negra". A la vez, acusó que utilizó "fondos ilícito de un funcionario estatal".
 "Los verdaderos propietarios de Ciccone Calcográfica no sólo no pagaron impuestos adeudados, sino que además utilizan personas interpuestas, pantallas para esconder a los verdaderos responsables tributarios" y para "blanquear dinero en negro no declarado ante el organismo fiscal y un incremento patrimonial no justificado", afirmó.

En su denuncia, Pacífico pidió que los bienes de Ciccone Calcográfica sean "resguardados" hasta tanto se avance la investigación. Esta causa se suma a una que se inició días atrás y que está delegada en el fiscal Carlos Rívolo por decisión del juez Daniel Rafecas.

Ese expediente fue iniciado a partir de una denuncia del abogado Jorge Vitale, quien pidió investigar la supuesta participación de Boudou en los hechos. No obstante, las fuentes consultadas aseguraron que como la denuncia que tiene Oyarbide es más antigua sea este quien se haga cargo de toda la investigación.

Un imperio llamado familia Cirigliano



Los hermanos Mario y Claudio Cirigliano constituyen uno de los grupos empresariales más poderosos del país. Dueños del Grupo Plaza, que integra, a su vez, el holding Cometrans, comenzaron a ampliar su fortuna en los noventa y se reafirmaron con el kirchnerismo, a fuerza de subsidios estatales, perseverancia y lazos estratégicos con el poder político de turno

(CNA – Agencia de Noticias) – Lo primero fue heredar un par de coches de una línea urbana de pasajeros. Después, sumar otras líneas de colectivos. En los noventa, el negocio fue aprovechar las privatizaciones del Estado: obtener la concesión de los servicios de trenes y quedarse con la explotación del subte.

Faltaba más. Entonces hubo que ganar la licitación del predio donde fabricar y reparar los vehículos y obtener más concesiones de otras líneas de pasajeros, ahora, interurbanas. Y crear otra compañía para mantener la estructura ferroviaria, abandonada durante el mismo proceso.

Al negocio de comprar, reparar, poner en la calle y administrar colectivos y trenes se le podían sumar otros negocios; aparecieron los servicios comerciales: la compañía que brinda la tecnología adecuada para mantener la logística de una empresa de transporte y la firma que, a partir de administrar los locales comerciales de las estaciones de pasajeros, ofrece cualquier otro negocio inmobiliario.

Pero la rueda del transporte de pasajeros da para más y a partir de 2003 giró para el lado de los ómnibus de larga distancia. Dueños de los medios de transporte, de la logística y de los clientes, el siguiente paso fue sumar una agencia de viajes y una empresa de publicidad en vía pública: trenes, buses, la calle.

Progresivamente y al calor del poder, los hermanos Mario y Claudio Cirigliano convirtieron la herencia paterna en un verdadero imperio familiar que hoy mueve millones, en partes amparados en los subsidios del Estado.

La compañía que dirigen, Grupo Plaza, es el principal accionista del holding Comercio Metropolitano de Transporte (Cometrans). Empresa de empresas que en la actualidad transporta miles de pasajeros por día en Capital federal, Gran Buenos Aires y ciudades del interior.

Lazos estratégicos

Siempre amigos del poder, los Cirigliano forman parte del incondicional empresariado K, surgido y sostenido a través de los subsidios. Si con Menem dieron el gran salto al incorporar ramales ferroviarios a sus negocios, con el kirchnerismo lograron ampliarse al sector de ómnibus de larga distancia.

Grupo Plaza funciona y crece al calor de los aportes estatales. Sólo entre enero y abril de este año, Trenes de Buenos Aires (TBA), que opera las líneas de ferrocarriles del ex Mitre y Sarmiento, recibió más de 51 millones de pesos en subsidios, según datos de la secretaría de Transporte que conduce Juan Pablo Schiavi y depende del mi-nisterio de Planificación, a cargo de Julio De Vido.

En abril el Gobierno Nacional le otorgó a empresas de ómnibus del Grupo Plaza más de 18 millones de pesos en subsidios, sin contar el beneficio de obtener gas oil a precio diferencial.

Los últimos datos oficiales de ese listado de beneficiarios son de mayo y dan cuenta de 4102,5 m3 de gas oil a precio más bajo para las firmas de los Cirigliano.

No sólo los subsidios unen a los Cirigliano con el matrimonio presidencial. Lo demuestra el último gran negocio en el que los Kirchner los incluyeron: la televisión digital. De Vido acaba de firmar un contrato por 160 millones de pesos con un consorcio del que participa Cometrans, para fa-bricar convertidores digitales que el Gobierno entregará a hogares humildes para que puedan sintonizar los canales de TV manejados por el Estado.
Fidelidad
Claro está, los beneficios implican obligaciones. Tener una relación tan estrecha con el Gobierno Nacional les ha valido a los Cirigliano, también, algún dolor de cabeza. El menor de los hermanos, Claudio Sergio, acaba de ser procesado por el presunto delito de dádivas en la causa en la que se investigan viajes del ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, que manejaba 600 millones de pesos mensuales en subsidios.

Y es que, si bien Claudio Cirigliano no es el único empresario que le ha facilitado su avión privado al controvertido ex funcionario, sí es uno de los registrados en Migraciones.
También figura en la nómina de empresarios argentinos que asistieron a la Casa de Gobierno el 6 de agosto de 2007, cuando Guido Alejandro Antonini Wilson ingresó en el Salón Blanco; visita que desató el escándalo de la valija.

Junto con el mandamás de Techint, Paolo Rocca, Gustavo Grobocopatel y Carlos Wagner, ingresó para asistir a un acto que encabezaron los presidentes Hugo Chávez y Néstor Kirchner, y la entonces primera dama y candidata, Cristina Fernández de Kirchner a horas de que se conociera el decomiso de la valija con 800.000 dólares que devino en un escándalo político y judicial internacional.

Más anecdótica es la reciente salida de Claudio Cirigliano de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), luego de la reunión que mantuvieron los principales integrantes de la entidad con el titular de la Suprema Corte de Justicia, Ricardo Lorenzetti, y el posterior descontento oficial.

Y es que entre la plana mayor de AEA figura el titular de Clarín, Héctor Magnetto por lo que en la Casa Rosada leyeron la visita como un lobby de la entidad más importante del sector privado contra la ley de Medios, todavía sin aplicar.

Dicen que fue el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, el encargado de invitar a los empresarios a que se retiren de la entidad. A la carta de renuncia de Gas Natural Ban, le siguió la de TBA.

El dato llamativo es que el estatuto de la AEA establece que sus socios no son las empresas, sino personas. En el caso de Gas Natural, fue el presidente de la compañía, Horacio Cristiani, quien firmó la renuncia pero en TBA, la carta la envió el presidente de la firma, Marcelo Calderón, pese a que el socio de AEA era Claudio Cirigliano.

TBA adujo cuestiones administrativas. La empresa dijo en la carta de renuncia que desde 2004 el presidente de la compañía es Calderón y que por cuestiones estatutarias resulta imposible modificar la membresía, aunque Claudio Sergio sea el accionista más importante.

Un micro, un imperio

La “empresa de empresas”, como se autodefine el Grupo Plaza comenzó con un colectivo. Lo compró Nicola Cirigliano, padre de Mario y Claudio que llegó desde Italia como tantos inmigrantes escapando de la guerra y el hambre.

Uno de sus primeros trabajos en la Argentina fue en la municipalidad porteña, donde fue conductor de camiones. Su olfato para los negocios y el conocimiento del rubro automotriz lo llevaron a comprar el interno 16 de la línea 295. Era 1959.

Al cabo de algunos años, los Cirigliano adquirieron las Líneas 61 y 62, con las que la empresa familiar comenzó a crecer hasta que en 1975, Nicola cedió la gestión a sus hijos.

Fue entonces que comenzaron las relaciones estratégicas con el poder. El gran salto llegó en la década del ‘90, cuando los hermanos Cirigliano ganaron la concesión ferroviaria con TBA. Claudio fue parte de la comitiva que acompañó al ex presidente Carlos Menem en su primera visita al Reino Unido.

En 1991 la todavía llamada Transporte Automotor Plaza, participó en la formación del holding Cometrans, como líder del proyecto que en 1994 ganaría el proceso licitatorio de Trenes de Buenos Aires (TBA). Con estas dos líneas (ex Mitre y Sarmiento) la familia poderosa del sector transportista concentra el 40 por ciento del movimiento de pasajeros de los trenes metropolitanos.

Fue en esos años, mientras los Cirigliano acudían a las invitaciones de Menem para jugar al golf, que Cometrans obtuvo la concesión del Metro de Río de Janeiro, explotación que mantuvo hasta mayo de 2007.

La formación de Cometrans les permitió también a los Cirigliano obtener la concesión del servicio de subte como accionistas de Metrovías SA, desde 1994 a 2000.

Antes, en 1993, se habían quedado con la licitación de la Fábrica Militar General San Martín, predio que utilizaron para instalar sus plantas industriales: Emprendimientos Ferroviarios SA (EMFER), para reparación y mantenimiento de carrocería de trenes y Tecnología Avanzada en Transporte SA (TATSA), para armado y refacción de vehículos para el transporte público de pasajeros.
Muestra de lo que significaron los lazos con el menemismo en el crecimiento del imperio Cirigliano es la cantidad de líneas adquiridas por Grupo Plaza en esos años: en el ‘93 compraron el paquete accionario de la Línea 143. Ese mismo año adquirieron la Línea 141 y la empresa Mariano Moreno SA (Línea 36). En el ‘94 ganaron las licitaciones de las líneas 140, 142 y 133.

En 1998 sumaron la Línea 124 y la 114. Por esos años compraron, además, el paquete accionario de la empresa de transportes Línea 104. El conglomerado de los Cirigliano parecía imparable.

Nuevas relaciones, otros negocios

La cercanía de la familia transportista con el poder se acrecentó en 2003, cuando empezaron a sumar empresas de transporte interurbano.

Hay un relato que es vox populi en el sector transportista; habla de cómo anexaron al grupo la empresa Plus Ultra. Al parecer, después de un accidente que en septiembre de 2006 dejó 11 muertos con uno de sus ómnibus en Misiones, el empresario cordobés Ricardo Lagos empezó a estudiar la posibilidad de vender su línea de larga distancia Plus Ultra Mercobus, intervenida después de la tragedia.

Cuenta la anécdota que en octubre Lagos habría recibido una llamada de la secretaría de Transporte en la que le aconsejaban vender su empresa. Ante la respuesta del empresario de estar pensando qué hacer con la firma, el mensajero lo habría amenazado con quitarle los permisos para operar. Lagos habría dicho que ofertaría su compañía en el mercado aunque la nueva respuesta habría sido determinante: vender la empresa o quedarse sin ella. A los pocos días, Lagos vendió la línea en 28 millones de pesos a los Cirigliano.

Actualmente, Grupo Plaza opera un total de 40 líneas urbanas; 20 en la Ciudad de Buenos Aires, 12 en la ciudad de Bahía Blanca y 8 líneas en la ciudad de Santa Rosa, La Pampa.
Entre sus productos cuenta a las empresas de transporte urbanos, de media y larga distancia: Transporte Automotor Plaza, Mayo Transporte Automotor, Transporte Mariano Moreno, Transporte 104, Ecotrans (firma que reúne a las 10 líneas provinciales 253, 321, 322, 317, 503 y 635), Dumas Cat, Plus Ultra Mercobus y El Rápido Argentino.

También controla la empresa de viajes Pasajes Express, la compañía de servicios de tecnología informática, gerenciamiento y desarrollo de proyectos de software y tecnológicos Sig SA y la dedicada a publicidad callejera Transmedios.

Aunque, claro está, no todo lo que reluce es oro. Las denuncias y los juicios son, en la meteórica vida de los Cirigliano, tan frecuentes como sus contactos con el poder político de turno o la expansión de sus empresas.
Dueños absolutos del transporte público de pasajeros, abrigados por los subsidios y negocios estatales, a los hijos de Nicola Cirigliano sólo les resta seguir amasando su fortuna con la lógica del agua: nunca estancada, nunca contra la corriente.

Lealtad kirchnerista

Aunque trae beneficios económicos millonarios, ser de la troupe empresarial kirchnerista no es fácil. Como Lázaro Báez o Cristóbal López, Mario y Claudio Cirigliano han tenido que re-signar divisas y anonimato, en pos de la siempre aclamada fidelidad presidencial.

Es así que la historia registra cómo durante en 2003, el por entonces ministro de la Producción, Aníbal Fernández, agradeció los aportes de campaña de transportistas al proyecto Kirchner Presidente. El encargado de la colecta: Claudio Cirigliano.

El mismo que aterrizó con su jet Citation 501 en El Calafate el día en que Aerolíneas Argentinas anunciaba aumentos de frecuencias en un acto con Cristina y Néstor Kirchner. El menor de los hermanos debió resignar el anonimato visual que predica ya que su visita quedó plasmada en las fotos del blog de la terminal.
Tanta devoción puede desembocar en situaciones insólitas. Por pedido del Gobierno Cirigliano pagó, durante seis meses los sueldos de la desaparecida aerolínea Southern Winds, compañía que daba pérdidas y no era suya.

El grupo dice que fue una apuesta de dos millones de pesos por mes hasta que despegara Safe Flight. En una entrevista periodística le preguntaron a Mario cómo les explicó esta jugada a sus socios. “Ellos nos acompañan desde hace mucho, en los buenos y en los malos negocios”, respondió, aunque ante la insistencia sobre si podían recuperar tanto dinero contestó: “Es una pérdida para nosotros”. Obligaciones contraídas, de eso se trata.

Ticketrans: la empresa creada en el momento justo

Una empresa del Grupo Plaza, Ticketrans, se constituyó en el mismo momento en que Cristina lanzó el boleto único (SUBE) para solucionar la falta de monedas en Capital Federal, en febrero de 2009.

Claro que en apariencia este es un tema por el que la Casa Rosada muestra enojo con los Cirigliano. Y es que el mega proyecto oficial, que demandó una inversión aproximada de 200 millones de pesos apenas logró en un año y medio funcionar en 8 líneas de colectivos de un total de 340 en Capital, y 2 de los 7 trenes metropolitanos.

En cambio, los Cirigliano lograron con su Ticketrans lo mismo en diez días y lanzaron su propia tarjeta de viaje para los trenes y colectivos del Grupo Plaza, con el nombre “Tarjeta Única”, que también funciona en TBA y en 6 líneas de colectivos.

El Gobierno consideró ilegal la acción y le envió intimaciones a Grupo Plaza, TBA y Ecotrans. Desde la secretaría de Transporte hicieron saber que amenazaron a la empresa con sanciones legales como quitarles la licencia para trabajar, “y hasta aplicar acciones penales”.

En Ticketrans, dicen que ambos boletos electrónicos son compatibles, y que podrían integrarse fácilmente y no descartan que, “a futuro, si esto del SUBE se sigue atrasando y no se ven avances, los empresarios de las compañías de colectivos puedan ver cuál es el mecanismo que más le sirve”, y elegir. “Estamos en condiciones de ofrecerlo a quien quiera”, aclaran.

Publicidad estatal: Lazos provinciales

Si bien no se ha visto la foto entre el gobernador Daniel Scioli y los hermanos Cirigliano, la estrecha relación de la familia con el matrimonio presidencial parece, en los hechos, trasladarse a la gestión provincial.

Los últimos años han sido claves para que Grupo Plaza se inserte en distintas ciudades del interior de la Provincia y la Costa Atlántica, dejando atrás a históricas empresas de transporte urbano de pasajeros que tenían la concesión del servicio.

Pero el lazo fundamental de los Cirigliano con la gestión de Scioli parece estar dado por el marketing. Es que Transmedios, la empresa del grupo dedicada a publicidad en trenes, micros y la vía pública figura como proveedora del Estado provincial. De hecho, el 3 de mayo se emitieron cuatro órdenes de pago a nombre de la firma por un total de 359.758 pesos.

Las relaciones que los Cirigliano tienen con el poder político colaboran para que corran con ventaja y ellos lo saben. La incipiente Transmedios, por ejemplo, creada en 2007, se ofrece como “la única opción integral publicitaria de alcance masivo en el transporte de pasajeros en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y principales partidos del Gran Buenos Aires, sumado a la amplia oferta de espacios en altura distribuidos en los circuitos más importantes de la Ciudad”.

Hermanos, socios y creadores del imperio

Sergio Claudio Cirigliano tiene 46 años y trabaja junto a su hermano mayor, Mario Francisco, de 50. Socios comerciales, herederos de la línea de colectivos que transformaron en un comglomerado de empresas, reparten los roles según su carácter.

Dicen sus allegados que Mario es el encargado de las operaciones comerciales y Claudio el de las conexiones políticas. Ambos incluyen en sus negocios a Florencia y Nicolás Cirigliano.
Por fuera de Grupo Plaza, Claudio es titular de Yaniel SA, dedicada a la cría de ganado. También posee una inversora, Invercla Inversora SA y la empresa dedicada a transacciones inmobiliarias Ibancor.

Mario, por su parte, es titular de Travel shop SA, una compañía de marketing. Ambos figuran en la nómina de socios de la inversora BCAUSTRAL.

Negocio redondo: antecedentes dudosos

Varias denuncias implican a empresas de los Cirigliano o a los propios hermanos. Uno de los informes más pormenorizados del veloz enriquecimiento al calor del poder vino de la mano del diputado provincial Sebastián Cinquerrui (CC), que denunció maniobras ilegales de los empresarios en el documento “TBA y el Grupo Cirigliano”.

“El Estado le otorga a los Cirigliano la cantidad de dinero que se necesita para arreglar los trenes. Ellos después eligen a qué empresa contratar. Así se sortea la ley de Contabilidad y el Estado no controla absolutamente nada”, denuncia. “Ellos mismos presentan a las empresas que van a reparar los trenes. Todos sabemos a cuál van a elegir”, agrega.

Desde Grupo Plaza responden que, pese a reconocer que en la mayoría de las reparaciones trabaja Emfer, su firma, no reciben el dinero en forma arbitraria ni directa como marca Cinquerrui, sino que antes pasa por un proceso de licitación pública.

Para el Grupo Plaza el negocio es redondo: por un lado, reciben subsidios por el transporte de pasajeros y por otra parte el dinero para reparar o construir unidades nuevas y contratarse a sí mismos, luego de otorgada la licitación.
Cinquerrui resume: “Si este grupo hubiese crecido en virtud de su eficiencia empresaria no habría por qué hacer objeciones, pero es una empresa que ha tenido situaciones judiciales muy irregulares como el caso de Lua Seguros y Seguros La Porteña, dos empresas vinculadas al grupo que estafaron a miles de clientes donde quedó un tendal de juicios sin resolver, sin fondos para cubrir esos juicios que se socializaron entre los diferentes clientes de la empresa pero que además ha recibido sumas absolutamente considerables en materia de subsidios pero la calidad del servicio siempre ha sido pobre entonces, mayor subsidio: menor inversión”.

El último gran negocio: los conversores digitales

El más reciente de los negocios de los Cirigliano se relaciona con el despegue de la Televisión Digital Terrestre (TDT). El holding que integra Grupo Plaza como socio mayoritario, Cometrans, es uno de los principales beneficiados por el Gobierno Nacional para el armado de los decodificadores que se repartirían de manera gratuita a 1,2 millones de beneficiarios de planes sociales antes de que comience el Mundial de Fútbol de Sudáfrica.

Según anunció el ministro de Planificación, Julio De Vido, el plan “Televisión para Todos” insumirá una inversión oficial de 1.800 millones de dólares en los primeros tres años. El costo total de los decodificadores que comprará el Gobierno será de 550 millones de pesos, mientras que el costo unitario será de 460 pesos.

De los tres conglomerados empresarios a los que el Gobierno encargó la fabricación de los conversores de señal, Cometrans integra el Consorcio New Tronic, que se ubica en tercer lugar, teniendo a su cargo la fabricación de 300 mil set-top-box -tal es el nombre técnico de los aparatos. Lo conforman además las empresas Ayex, New Tronic, Infobiz y Structure Intelligence.

El plan fue lanzado el 3 de mayo, en el II Encuentro del Foro Internacional de la Norma japonesa-brasileña ISDB-T.

Subsidios estatales recibidos por empresas del Grupo Plaza en abril:

TBA $ 10.373.269
T. Automotor Plaza $ 10.117.106
Ecotrans $ 8.476.938
El Rápido Argentino $ 114.478
TOTAL $ 29.081.791

Fuente: Secretaría de Transporte. Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y servicios.

Empresas de los Cirigliano incluidas en el listado de beneficiarios de gas oil a precio diferencial de mayo (por m3):

T. Automotor Plaza 2.140,2 m3
T. Mariano Moreno 140,2 m3
Ecotrans 976,7 m3
Plus Ultra 454,5 m3
El Rápido Argentino 390,9 m3 (*)
TOTAL 4.102,5 m3

(*) Esta compañía presenta una impugnación de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte.

Fuente: Secretaría de Transporte. Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y servicios.

COMETRANS

Holding liderado por Grupo Plaza, creado en los noventa para participar en el proceso de concesiones y privatizaciones de los servicios ferroviarios y subterráneos de transporte de pasajeros. Controla las siguientes empresas:

- Trenes de Buenos Aires (TBA): Explota el servicio de trenes de la ex línea Mitre y Sarmiento

- Tecnologia Avanzada en Transporte (TATSA): Dedicada a la fabricación de micros

- Emprendimientos Ferroviarios (EMFER): Fábrica de carrocería de trenes

- Sistemas Integrados de Gestion (SIG) SA: Soluciones orientadas a nuevas tecnologías aplicadas al transporte

Entre 1994 y 2000 tuvo la concesión de Metrovías y desde 1998 hasta 2007 participó de la explotación del Metro de Río de Janeiro, Brasil a partir de su anticipación en el consorcio Opportrans

GRUPO PLAZA

Explota los siguientes servicios urbanos de pasajeros:

- Transporte Aut. plaza: líneas 114, 124, 133, 140, 142, 143
- Mayo Transporte Automotor: línea 141
- Transporte Mariano Moreno: línea 36
- Transporte 104
- Ecotrans: líneas provinciales 253, 321, 322, 317, 503 y 635
Los servicios de media y larga distancia:

- Transporte Automotor Plaza
- Dumas Cat
- Plus Ultra Mercobus
- El Rápido Argentino
Además de:
- Pasajes Express: Agencia de viajes.

- Sig SA: Servicios de tecnología informática, gerenciamiento y desarrollo de proyectos de software y tecnológicos.
- Transmedios: Publicidad callejera.

Empresas de los hermanos Cirigliano:

Claudio Cirigliano

- Yaniel SA: Actividad agropecuaria
- Invercla Inversora SA: inversora
- BCAUSTRAL SA: inversora
- Ibancor SA: transacciones inmobiliarias

Mario Cirigliano

- BCAUSTRAL SA: inversora
- Travel shop SA: marketing
Fuente: Revista Desafío Económico
(CNA-Agencia de Noticias/OPI Santa Cruz)

ES MÁS FACIL LOGRAR QUE COMAN DE UN MISMO PLATO UN GATO Y UN RATÓN



Sí!! Es más fácil hacer que un gato y ratón coman de un mismo plato, que lograr que los Promineros abran la geta ante el planteo del senador radical Mario Cimadevilla (Chubut). Por eso ya que son tan generosos con el patrimonio ajeno (de todo el pueblo), yo también desafío a las autoridades y Promineros del país a que vendan todo su patrimonio "por el 3% de su valor y me reintegren el 5 % o más por "generosos" (como lo establece la ley del MODELO; ojo!! sin retornos y libre de impuestos, dejo este espacio para que se anoten todos los que están dispuesto a vender, claro que al 3% se le descontará todo los gastos que me insuma el comprar sus pertenencias, transportarlas y seguros y demás, tal como sucede con las provincias en concepto de regalías.

La camarera más odiada del pueblo

23 febrero 2012
Una sexy camarera enfurece a las esposas y novias de una pequeña ciudad italiana, después que ella comenzó a servir capuchinos y cervezas en diminutos atuendos atrevidos.
Laura Maggi, de 34 años, que regenta un bar llamado Le Cafe, ha dominado los periódicos y programas de televisión y de chat, después que las imágenes de su vestido con apenas nada, apareció en la internet y una página en Facebook dedicada a ella también, con más de 5.000 amigos.

Desde que comienza a aparecer detrás de la barra, hasta la formación de espuma en el capuchino y servir las bebidas vestida con trajes diminutos y sujetadores de oropel, los apostadores son felices de acudir a su bar,  tanto es así que el alcalde está considerando una ordenanza de emergencia para hacer frente a la gran cantidad de tráfico y doble de vehículos estacionados.

Sin embargo, la gente sobre todo las mujeres de Mella Bagnolo, cerca de Brescia, se levantaron en armas y varios de ellas aparecieron en la televisión y el chat, para declarar que habían prohibido a sus parejas ir a Le Café.
Fuente: dailymail