Lamentable, pero hasta la pelota mancha este gobierno
No se trata de ser detractor, solo por
estar en las antípodas ideológicas y las prácticas del kirchnerismo; se
trata de ser esencialmente objetivo a la hora de juzgar los
procedimientos y las formas de contaminar todo que tiene el gobierno
central, que no duda en opacar cualquier buena idea o causa nacional, si
ella sirve para sus fines políticos, en general inconfesables y
lucrativos para el grupo que lo promueve. En este caso, lamentablemente,
la alegría del mundial, también la va a empañar con politiquería barata
y un aprovechamiento indecoroso de una fiesta que no les pertenece,
pero del cual ya se han hecho dueños.
Agota y apesta ver cómo el gobierno nacional hace uso y abuso de su
posición dominante para manipular la fiesta del futbol, a la que ningún
argentino está ajeno, con tal de asociar el triunfo del seleccionado
nacional, con los grandes logros del kirchnerismo.
Sin que nada tenga que ver, ni remotamente se parezca a la realidad,
la Cámpora y sus asociados, disparan spots televisivos, afiches y clips
tanto en radio como en televisión, donde se asocian los símbolos patrios
con la participación mundialista de la selección de fútbol y los logros
(ideales) del cristinismo, destacando un mensaje generalmente dirigido
hacia la oposición o contra Clarín y rematando el mensaje con el graff
de la Presidencia de la Nación.
Es una vergüenza que el gobierno nacional no sea capaz de respetar a
nadie, pero es mucho más vergonzoso que los argentinos no hagan tronar
el escarmiento. Esta constante apropiación de cualquier éxito para
sumarlo al fracaso propio de una gestión caduca, declinante, terminada,
desgastada y en zozobra, define al kirchnerismo/cristinimo en su
conjunto. Esto es lo que es.
En tren de tanto apuro por hacer empatía con el triunfo del
seleccionado y de paso, para que los “productores K” puedan facturar
millones de pesos, a espaldas de quienes entonan la marcha contra
Brasil, los muchachos de la propaganda goebeliana se comieron el sapo
contratando un actor porno para hacer del “abuelo Quique” en un spot que
tuvieron que bajar de apuro. Con 18 millones de dólares de todos
nosotros, que el kirchnerismo pagó para que “Futbol para Todos” pueda
enviar la señal por canal abierto, se creyeron con derecho en mandarnos
propaganda política contra Macri, por ejemplo, publicidad contra Clarín o
los militantes K que aparecen disfrazados de juventud maravillosa.
Apelando a la frase maradoniana, no hay dudas que si alguien mancha
la pelota es el gobierno nacional; si alguien opaca con sus egoísmos y
politiquería de café la fiesta de todos los argentinos, es el
kirchnerismo al que todo le viene como anillo al dedo para tapar al
corrupto que tiene de Vice, impresentable hasta en el senado donde ni
su propia tropa lo banca o a la impensable acción contra la justicia que
llevan en contra del Fiscal Campagnoli y su gente, para encubrir el
delito de los socios de Néstor y Cristina.
Definitivamente, la pelota está manchada y si el seleccionado
nacional sale campeón del mundo, asistiremos a una apropiación
definitiva de la victoria y la mezcla de la biblia y el calefón, donde
se entreverarán los pañuelos manchados de Hebbe de Bonafini, con los
vagos de la Cámpora, los corruptos del Ejecutivo saltando al grito de
“Ar-gen-ti-na” y la presidenta diciendo que “ellos” con los que con su
llegada en el 2003, empezaron la historia de este país, nos sacaron del
oscurantismo y hasta nos hicieron ganar el campeonato de fútbol después
de 24 años. (Agencia OPI Santa Cruz)
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